OPINIÓN/ 8 diciembre 2021 vanguardia.com.mx

Entrará en su lugar Oscar Arturo Esparza Vargas

Les platico: el Comunicado #418 del gobierno mexicano de octubre pasado dice a la letra: “La Secretaría de Relaciones Exteriores informa que el presidente Andrés Manuel López Obrador propone a Quirino Ordaz Coppel como embajador de México en el Reino de España”.

Usualmente los gobiernos demoran máximo un mes y medio en otorgar el beneplácito a los embajadores asignados a sus países.

Pero han pasado ya tres meses de que Quirino fue propuesto al “Reino de España” como embajador de México en ese país y es fecha de que ni el gobierno ni los monarcas han respondido.

Se están haciendo büeyes, o toros…

En el lenguaje diplomático, tal demora significa que el beneplácito no le será otorgado a Quirino, ex gobernador priyista de Sinaloa. Punto.

Su designación por parte de AMLO fue una clara maniobra para dividir al PRI, con miras a las elecciones presidenciales de 2024.

Lo mismo hizo con el PAN, al anunciar que el ex gobernador de Nayarit por ese partido, Antonio Echevarría García, sería incorporado al gabinete de la 4T.

El 18 de septiembre de este año, Antonio terminó su gestión como gobernador y es fecha de que no se sabe a qué cartera del gobierno federal va a ser incorporado.

Quirino dejó el cargo al frente del gobierno sinaloense el 31 de octubre pasado y sigue en el limbo, porque los españoles no le han dado su beneplácito como embajador mexicano en la cuna de quienes conquistaron a México hace medio siglo.

LE FALLÓ EL PLAN

Evidentemente, a AMLO le están fallando sus dos jugadas por tratar de dividir al PRI y al PAN con miras a las elecciones madre de 2024.

Del caso de Mario, mi BigData tiene un expediente de 3 hojas, pero de él me ocuparé en posteriores columnas.

Hoy les quiero platicar de lo que me enteré por boca directa de mi informante, que vive en la calle Alberto Aguilera del elegante barrio madrileño de Chamberí, a cuadra y media de la Casa México en España. Anexo su foto para los incrédulos de los alcances de DETONA.

Como es funcionario de alto rango del gobierno español me pidió que mantenga su nombre en el anonimato, no vaya a ser que se enojen sus pares y jefes.

Va seguido a la embajada de México en España, cita en la Carrera de San Jerónimo del mismo Madrid, y ahí se enteró de lo que en seguida les platico. ¡Arre! O mejor dicho, ¡Olé!

El nombramiento de Quirino como embajador nació muerto debido a los reclamos de López Obrador a los españoles, para que nos hagan el favor de disculparse por habernos conquistado hace medio siglo.

La anterior embajadora mexicana en ese país -María Carmen Oñate Muñoz- pidió su retiro del servicio diplomático después de 42 años de servicios, justo después de semejante ocurrencia del presidente López Obrador. Nada tonta ella.

Tanto Letizia y Felipe VI, como los integrantes del gobierno hispano están haciendo como que la Virgen las habla y no han accedido a venir a pedirnos disculpas.

Mi amigo el informante español dice que esta postura de AMLO sería equivalente a que los ingleses les pidieran a Alemania, Noruega, Suecia y Dinamarca, que sus primeros ministros fueran a hincarse ante la Reina Isabel por los desmadres que provocaron los germanios y los vikingos en el Reino Unido hace 700 años.

OSCAR ARTURO ESPARZA VARGAS

Apenas se dieron cuenta los esbirros buenos para nada de Ebrard del exabrupto cometido por AMLO, movieron los hilos para que fuera nombrado Jefe de la Cancillería mexicana en España, Oscar Arturo Esparza Vargas.

Ese puesto le queda chico a quien tiene la jerarquía SE0101, similar a la de la ex embajadora María Carmen.

Es la primera vez en los registros de la SRE, que un embajador con todas sus letras, como Oscar Arturo, es designado para ocupar el puesto de 2º del mero mero.

Debido a la inexperiencia total de Quirino en el servicio diplomático, era difícil que pudiera lidiar con semejante todo Miura al que tendría que torear como embajador en España.

El nombramiento de Oscar Arturo a cargo de la jefatura de la Cancillería se dio porque seguro se dieron cuenta de este desmadrito y quisieron asegurarse de tener a una “carta B” para que le entrara al quite por si se les caía la “A”.

No sé si el protocolo implique que se tenga qué obtener el beneplácito de los españoles para el caso de un ascenso de Jefe de la Cancillería a Embajador, pero las cartas credenciales de Oscar Arturo harán más factible que eso suceda.

Así que ya saben, si lo conocen, felicitenlo, porque aunque ni él mismo lo sepa, SERÁ EL PRÓXIMO EMBAJADOR DE MÉXICO EN ESPAÑA. Tan tan.

De todos modos, aquí les dejo su correo para que le platiquen todo esto. No se les olvide decirle que lo leyeron aquí en DETONA. oesparza@sre.gob.mx

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